Me arrimo al calor de la taza
entre mis manos,
contiene un café barato , afuera nieva.
Llaman a la puerta,
es el sol
viene vestido de hombre
de manos y boca,
trae dientes blanquísimos.
Hoy no dejo de sonreir,
vienen resabios de miel
se sabrá si el día puede amanecer
de nuevo.
Afuera el viento frío
yo recorriendo con mis sentidos
tu piel,
viene como caballo desbocado
sin riendas,
el cuerpo tembloroso entre la espuma.
El agua caliente para otro café,
te has ido ya otra cosa,
olvidado como la taza
como la noche olvida la mañana.
M reprocho el vacío
la cojunción de elementos
y luego la dispersión.
Nina salinas.
Lugar para derramar palabras tibias y suaves o violentas y coloridas, que describan lo que sentimos las mujeres en especial nuestro erotismo.
martes, 16 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Poema:" Cunilingus"
Una rosa abierta, desgarrada
de pliegues rosaroja
esperando tu boca.
Tu experimentada boca
tu boca loca, de lengua loca.
Vuelvo a pedirlo, desde que
dejasteis temblando mi alma
herida de suspiros y vacíos.
Mis caderas suben y bajan
mi garaganta grita
se retuerce mi cuerpo.
Tus dedos aprietan la piel que nace
debajo,
mientras juegas al efecto negativo
con la lengua.
LLegas y te enfrentas sin pedir
permiso, mientras las manos
recorren la madera lustrosa
de hombre.
Cerrar los ojos convencida
que estas con tus alas desplegadas
ángel maldito, adictivo y entregado.
Cae la tarde, y tambien la espuma
sobre mi vientre
tus olas se han venido rabiosas
descaradas y violentas.
La tibieza de las células derramadas
por doquier sobre mi espalda
transformada en agua alimenticia,
No estás...
te has ido con la escarcha de la mañana
a mi me han brotado hijos en los pezones
recordando tu boca loquísima.
Nada impide que me apetezca
lo mismo mañana, hoy mismo
aunque no navegues mis aguas!
nina salinas
de pliegues rosaroja
esperando tu boca.
Tu experimentada boca
tu boca loca, de lengua loca.
Vuelvo a pedirlo, desde que
dejasteis temblando mi alma
herida de suspiros y vacíos.
Mis caderas suben y bajan
mi garaganta grita
se retuerce mi cuerpo.
Tus dedos aprietan la piel que nace
debajo,
mientras juegas al efecto negativo
con la lengua.
LLegas y te enfrentas sin pedir
permiso, mientras las manos
recorren la madera lustrosa
de hombre.
Cerrar los ojos convencida
que estas con tus alas desplegadas
ángel maldito, adictivo y entregado.
Cae la tarde, y tambien la espuma
sobre mi vientre
tus olas se han venido rabiosas
descaradas y violentas.
La tibieza de las células derramadas
por doquier sobre mi espalda
transformada en agua alimenticia,
No estás...
te has ido con la escarcha de la mañana
a mi me han brotado hijos en los pezones
recordando tu boca loquísima.
Nada impide que me apetezca
lo mismo mañana, hoy mismo
aunque no navegues mis aguas!
nina salinas
sábado, 23 de enero de 2010
CAPÍTULO IV de la Tesis doctoral " Las pioneras de la medicina en Gran Bretaña"
“We are dealing with an existential terror of women... men have deep rooted castration fears which are expressed as horror of the womb... These terrors form the substrata of a myth of feminine evil which in turn justified several centuries of gynocide...”
(Dworkin, Andrea. Cita tomada de Miles, Rosalind. The Women’s History of the World. Paladin Grafton Books. Londres, 1990).
Aclaremos en primer lugar el origen de la palabra ginecología. En 1630, el profesor de Medicina de la universidad de Rinteln (Alemania), Joannes Petrus Lotichius (1598-1669) publicó un tratado sobre la naturaleza de la mujer, bajo el título de Gynaicologia. Es interesante señalar que este autor negaba la doctrina de la inferioridad femenina, afirmando, por el contrario, que la mujer era físicamente perfecta. El término Gynaecologia, con la grafía adoptada posteriormente, apareció por vez primera como título de un tratado médico legal sobre la sexualidad femenina, publicado en 1730 por el doctor de Dresden, Martin Schurig, que incluía temas tales como la ninfomanía, la castidad, el coito pre-nupcial, la violación, el vaginismo, el lesbianismo, etc. Ambos aspectos, el discurso sobre la naturaleza de la mujer y el interés médico-legal sobre las funciones sexuales de la mujer, formarán parte importante del análisis de la feminidad que se desarrolla durante el siglo XIX y pretendemos analizar brevemente en este capítulo. No podemos separar la visión de la mujer ofrecida por los antropólogos, filósofos, biólogos, etc., de la ofrecida desde la ginecología, ambas se complementan y se desarrollan a partir de un sustrato ideológico común, pero esta última requiere un tratamiento más extenso.
Hemos visto cómo la mujer fue considerada durante siglos, siguiendo la visión de Aristóteles y Galeno heredada después por la tradición cristiana, como un hombre disminuido, y sus órganos sexuales como la versión invertida de los órganos masculinos. Hemos comentado asimismo cómo los descubrimientos de la anatomía fueron conduciendo durante los siglos XVII y XVIII a la construcción de la visión de hombre y mujer como sexos diferentes. La mujer quedó entonces definida en función de los órganos que la diferenciaba radicalmente, lo que queda patentemente reflejado en la frase de Van Helmont (1577-1644) «Propter solum uterum mulier est id quod est».
A mediados del siglo XIX, se establece la teoría ovular de la menstruación, que consideraba que ésta era provocada por la liberación del óvulo, coincidiendo, por tanto, con la fertilidad y el momento de mayor deseo sexual en la mujer. Esta teoría lleva a considerar los ovarios como el órgano fundamental de la sexualidad femenina, la sede de la diferencia esencial, hasta el extremo de que el médico francés Achille Chéreau (1817-1885) propuso cambiar la frase de Van Helmont por esta otra: “Propter solum ovarium mulier est id quod est”. Este desplazamiento del centro de la feminidad a los ovarios es fundamental para comprender la práctica de la ovariotomía, la castración femenina, de que hablaremos más adelante. «Woman was, by definition, disease or disorder, a deviation from the standard of health represented by the male». [1]
Según la medicina victoriana, la mujer es un ser definido y limitado por sus órganos y funciones sexuales y un ser enfermo o al borde de la enfermedad, tanto física como psíquica, siendo esta enfermedad provocada por las mismas funciones y aparato reproductor que la definen. «...woman’s physical and mental peculiarities derive from her reproductive function and that pathology defines the norm of the female body... [2]
De forma que podríamos decir que, según la medicina victoriana, la mujer es una enferma en virtud de su propia naturaleza, su propia razón de ser, que es la reproducción de la especie. Los trastornos y el malestar psicológico de las mujeres quedan explicados por su propia naturaleza y fisiología, sin cuestionar en ningún caso la forma de vida harto desequilibrante que se le impone.
“We are dealing with an existential terror of women... men have deep rooted castration fears which are expressed as horror of the womb... These terrors form the substrata of a myth of feminine evil which in turn justified several centuries of gynocide...”
(Dworkin, Andrea. Cita tomada de Miles, Rosalind. The Women’s History of the World. Paladin Grafton Books. Londres, 1990).
Aclaremos en primer lugar el origen de la palabra ginecología. En 1630, el profesor de Medicina de la universidad de Rinteln (Alemania), Joannes Petrus Lotichius (1598-1669) publicó un tratado sobre la naturaleza de la mujer, bajo el título de Gynaicologia. Es interesante señalar que este autor negaba la doctrina de la inferioridad femenina, afirmando, por el contrario, que la mujer era físicamente perfecta. El término Gynaecologia, con la grafía adoptada posteriormente, apareció por vez primera como título de un tratado médico legal sobre la sexualidad femenina, publicado en 1730 por el doctor de Dresden, Martin Schurig, que incluía temas tales como la ninfomanía, la castidad, el coito pre-nupcial, la violación, el vaginismo, el lesbianismo, etc. Ambos aspectos, el discurso sobre la naturaleza de la mujer y el interés médico-legal sobre las funciones sexuales de la mujer, formarán parte importante del análisis de la feminidad que se desarrolla durante el siglo XIX y pretendemos analizar brevemente en este capítulo. No podemos separar la visión de la mujer ofrecida por los antropólogos, filósofos, biólogos, etc., de la ofrecida desde la ginecología, ambas se complementan y se desarrollan a partir de un sustrato ideológico común, pero esta última requiere un tratamiento más extenso.
Hemos visto cómo la mujer fue considerada durante siglos, siguiendo la visión de Aristóteles y Galeno heredada después por la tradición cristiana, como un hombre disminuido, y sus órganos sexuales como la versión invertida de los órganos masculinos. Hemos comentado asimismo cómo los descubrimientos de la anatomía fueron conduciendo durante los siglos XVII y XVIII a la construcción de la visión de hombre y mujer como sexos diferentes. La mujer quedó entonces definida en función de los órganos que la diferenciaba radicalmente, lo que queda patentemente reflejado en la frase de Van Helmont (1577-1644) «Propter solum uterum mulier est id quod est».
A mediados del siglo XIX, se establece la teoría ovular de la menstruación, que consideraba que ésta era provocada por la liberación del óvulo, coincidiendo, por tanto, con la fertilidad y el momento de mayor deseo sexual en la mujer. Esta teoría lleva a considerar los ovarios como el órgano fundamental de la sexualidad femenina, la sede de la diferencia esencial, hasta el extremo de que el médico francés Achille Chéreau (1817-1885) propuso cambiar la frase de Van Helmont por esta otra: “Propter solum ovarium mulier est id quod est”. Este desplazamiento del centro de la feminidad a los ovarios es fundamental para comprender la práctica de la ovariotomía, la castración femenina, de que hablaremos más adelante. «Woman was, by definition, disease or disorder, a deviation from the standard of health represented by the male». [1]
Según la medicina victoriana, la mujer es un ser definido y limitado por sus órganos y funciones sexuales y un ser enfermo o al borde de la enfermedad, tanto física como psíquica, siendo esta enfermedad provocada por las mismas funciones y aparato reproductor que la definen. «...woman’s physical and mental peculiarities derive from her reproductive function and that pathology defines the norm of the female body... [2]
De forma que podríamos decir que, según la medicina victoriana, la mujer es una enferma en virtud de su propia naturaleza, su propia razón de ser, que es la reproducción de la especie. Los trastornos y el malestar psicológico de las mujeres quedan explicados por su propia naturaleza y fisiología, sin cuestionar en ningún caso la forma de vida harto desequilibrante que se le impone.
martes, 5 de enero de 2010
Poema "El dice"
El dice que la poesia de amor,
se ha vuelto comercial
y eso me ha dolido
dice tambien que no es de calidad
y eso me ha dolido
tambien que no es honesta
ha dolido.
Nada tiene ausencia de amor
todo los teclados,
todos los misterios de la luz
son de amor,
la mas grande cancion se escribio por amor
a la tierra, a la pareja, al sol, a la piel de la manzana.
¿Quien podria mover el mundo si este no lo hiciera?
el amor a mi cuerpo
a mi hermano rojo, azul, o verde.
el amor al estremecimiento de sus manos en las mias
a su boca infinita de mil sabores,
a las heridas que sangran y que voy curando apenas veo.
Como no podria amar sus grandes ojos de cielo?
recordar el rosa de su piel al agitar de las sabanas?
o quizas su aliento besando mi cuello?
Te dejo tranquilo poeta,pero no puedes llamarte,
como te llamas...sino cambias tu barco de rumbo.
nina salinas
se ha vuelto comercial
y eso me ha dolido
dice tambien que no es de calidad
y eso me ha dolido
tambien que no es honesta
ha dolido.
Nada tiene ausencia de amor
todo los teclados,
todos los misterios de la luz
son de amor,
la mas grande cancion se escribio por amor
a la tierra, a la pareja, al sol, a la piel de la manzana.
¿Quien podria mover el mundo si este no lo hiciera?
el amor a mi cuerpo
a mi hermano rojo, azul, o verde.
el amor al estremecimiento de sus manos en las mias
a su boca infinita de mil sabores,
a las heridas que sangran y que voy curando apenas veo.
Como no podria amar sus grandes ojos de cielo?
recordar el rosa de su piel al agitar de las sabanas?
o quizas su aliento besando mi cuello?
Te dejo tranquilo poeta,pero no puedes llamarte,
como te llamas...sino cambias tu barco de rumbo.
nina salinas
jueves, 5 de noviembre de 2009
Poema: "Roca de luz"
Roca de luz
de luz naranja,
o roja
con destellos azules o verdes.
Roca ubicada en el centro
de la galaxia de mi cama.
En oblicuas caricias
de la hondonada tardía
y gris.
Llena de telarañas espumosas,
abandonan la verdad de mis palabras,
para entrar en la sinrazón de la razón.
De nuevo viene el pájaro de fuego,
a decirme que está encendida mi sangre,
pues tus ojos me han descubierto y
desasosiego tu alma.
Mentiroso equilibrio inexistente,
de la razón razonable.
No tengas miedo todo es desequilibrio
de amor
porque el deseo es anterior al sentimiento,
porque el sentimiento es el deseo.
Nina salinas..
de luz naranja,
o roja
con destellos azules o verdes.
Roca ubicada en el centro
de la galaxia de mi cama.
En oblicuas caricias
de la hondonada tardía
y gris.
Llena de telarañas espumosas,
abandonan la verdad de mis palabras,
para entrar en la sinrazón de la razón.
De nuevo viene el pájaro de fuego,
a decirme que está encendida mi sangre,
pues tus ojos me han descubierto y
desasosiego tu alma.
Mentiroso equilibrio inexistente,
de la razón razonable.
No tengas miedo todo es desequilibrio
de amor
porque el deseo es anterior al sentimiento,
porque el sentimiento es el deseo.
Nina salinas..
domingo, 27 de septiembre de 2009
"Flujos"
Ya estaba húmedo allí
cuando metí la cabeza entre tus piernas
Pasé la lengua por donde señalaste
primero lentamente
luego con ritmo
hasta que te pusiste a gemir
como dijiste que sudedería
pensé que aquello estaba bien
lo repetimos
tú dijistes que me amabas
yo dije que el amor no era algo predecible
pero que me gustaba sentirte mojada
y hacerte reir.
Ernesto Pentón
madrid 23/09/09
cuando metí la cabeza entre tus piernas
Pasé la lengua por donde señalaste
primero lentamente
luego con ritmo
hasta que te pusiste a gemir
como dijiste que sudedería
pensé que aquello estaba bien
lo repetimos
tú dijistes que me amabas
yo dije que el amor no era algo predecible
pero que me gustaba sentirte mojada
y hacerte reir.
Ernesto Pentón
madrid 23/09/09
martes, 4 de agosto de 2009
Poema "Caluroso"
Parece que el diablo dejo
abierto el infierno...
El intenso calor me ha echo
meditar
Sobre la importancia del frio
y del agua
De los hielos eternos que
ya no lo son tanto.
Por que hay dias que
mi cuerpo se derrite
No lo suficiente como yo
quisiera
Y me hace tener malos
pensamientos.
Tanto como para ir corriendo
a tus brazos
Solo que no los encuentro
entonces me rio
Y sigo hasta la ducha
que me calma.
Madrid caluroso mas que
Santiago mucho mas.
Y ya me desespero
Pienso en la gran tragedia
que se cierne sobre nuestras
cabezas.
Que mundo dejaremos a los hijos y
a los hijos de nuestros hijos
que pena!!!
El calor se ha transformado en fuego
y quema casas y arboles
insectos y demases.
Entonces va el agua y entra
corriendo para detener la quema.
Dame el agua necesaria para
seguir viviendo
Que las destilo de tus palabras
y son ellas las que te entrego
transformadas por mi cerebro
Que acabara frito un dia de estos.
Mientras puedo entonces
recibelas frescas.
Recien pensadas entonces
para que nadie pueda
decir que me olvido.
De decirme todos los dias
que estas conmigo para
siempre.
Como el agua que acabara
secandose en el manantial
eterno de mis besos
al menos que se vacie
el mar azul de tus ojos
en mi vientre.
nina
abierto el infierno...
El intenso calor me ha echo
meditar
Sobre la importancia del frio
y del agua
De los hielos eternos que
ya no lo son tanto.
Por que hay dias que
mi cuerpo se derrite
No lo suficiente como yo
quisiera
Y me hace tener malos
pensamientos.
Tanto como para ir corriendo
a tus brazos
Solo que no los encuentro
entonces me rio
Y sigo hasta la ducha
que me calma.
Madrid caluroso mas que
Santiago mucho mas.
Y ya me desespero
Pienso en la gran tragedia
que se cierne sobre nuestras
cabezas.
Que mundo dejaremos a los hijos y
a los hijos de nuestros hijos
que pena!!!
El calor se ha transformado en fuego
y quema casas y arboles
insectos y demases.
Entonces va el agua y entra
corriendo para detener la quema.
Dame el agua necesaria para
seguir viviendo
Que las destilo de tus palabras
y son ellas las que te entrego
transformadas por mi cerebro
Que acabara frito un dia de estos.
Mientras puedo entonces
recibelas frescas.
Recien pensadas entonces
para que nadie pueda
decir que me olvido.
De decirme todos los dias
que estas conmigo para
siempre.
Como el agua que acabara
secandose en el manantial
eterno de mis besos
al menos que se vacie
el mar azul de tus ojos
en mi vientre.
nina
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