Merde feu
Putain mon putain,
diablement bien foutu, vous,
n'a été vu et courir,
obtenir presque écrasé et bande,
sans rien savoir, tout le monde sans mots
juste,
quatre langues alors vous avez frappé me rend fou
vous m'avez vêtu tout votre miel essaim collant
paedias plus fort, de chuchotements lamentations,
Vous avez perdu votre stature et serein,
décombres de pleurer,
vous et quelqu'un que vous attendiez,
I et quelqu'un qui a été en train de mourir pour moi,
silence entre les deux,
rien n'a été dit, on ne savait pas,
juste que nous avons eu le feu et les ont brûlés.
prendre à vous tous pour toujours Auque ne sont pas
moi vos levers de soleil,
amant doux, vous mettez ma peau,
et personne ne peut fermer.
nina salinas
Lugar para derramar palabras tibias y suaves o violentas y coloridas, que describan lo que sentimos las mujeres en especial nuestro erotismo.
jueves, 14 de agosto de 2014
Grito de mujer (5)
Comí la manzana dulce,
esa que venia entre sus manos,
cargadas de belleza y deseo,
sin embargo acabó la fiesta muy temprano,
arrimada en los párpados de nadie,
sintiendo que lo hago mal y a destiempo,
solo quería su abrazo de porcelana, su piel amarga de araña,
y me dio a beber la voz, silenciosa de ninguna parte,
de vuelta, las hormigas, subidas a mi cama,
metidas en mi oído arañando,
cuanto falta para mas rato?
soportar que me digan como habrás sido de bella a los veinte años,
a mi no me sirve eso, hoy llevo estas caderas granate,
esta cintura apoyada en la espesura de mi hambre,
hoy mis pechos grandes y blandos,
hoy no puedo dejar que sigas con eso, te amo,
me amarra, me desconcierta,
por fin te has ido por el camino sin mañana,
asustando los pájaros,
yo sola, elegido como el color blanco,
como el aguacate, no quiero amarras de ninguna clase,
voy por ahí a llenarme de arena los zapatos,
a tender la alfombra a mi corazón liberado.
martes, 5 de agosto de 2014
Me declaro incompetente.
Todo el día arañando las calles llenas de papeles de plata,
mis pies se niegan y reclaman con cada paso,
esta no es vida y lo es
es lucha y no es,
vuelven las preguntas gastadas,
las que se hacen a los ocho a los dieciséis o a los cuarenta,
temblorosas, esparcidas, casi negras,
aparecen las respuestas,
no sufro
no lloro
una linea plana de cardiograma,
sin embargo la vida presente sin amarras,
sin anclas,
tratando de ver que echar en la maleta,
hasta puedo escuchar en mis venas, todos los trenes que vienen a mi encuentro,
lo siento, del anden me he ido,
quien sabe si para siempre.
Nina Salinas
Todo el día arañando las calles llenas de papeles de plata,
mis pies se niegan y reclaman con cada paso,
esta no es vida y lo es
es lucha y no es,
vuelven las preguntas gastadas,
las que se hacen a los ocho a los dieciséis o a los cuarenta,
temblorosas, esparcidas, casi negras,
aparecen las respuestas,
no sufro
no lloro
una linea plana de cardiograma,
sin embargo la vida presente sin amarras,
sin anclas,
tratando de ver que echar en la maleta,
hasta puedo escuchar en mis venas, todos los trenes que vienen a mi encuentro,
lo siento, del anden me he ido,
quien sabe si para siempre.
Nina Salinas
Grito de mujer (3)
Después de mil años de andar descalza,
con los pies heridos, el corazón en la mano y la tristeza a rastras,
llego donde el cirujano del alma,
así y todo, sin pruebas,
me da dos miradas a mi negra ropa, a mis orejas y a mis uñas,
lloro y rio, rio y lloro,
escucha, me dice,
debes quitarte el habito de sor Teresa de Calcuta,
cual? que? de que habla?
debes pensar en ti,
ni puedes cargar con las cosas ajenas,
pero, pero,pero...
entonces de vuelta y me digo,
esto me va a matar,
no la enfermedad, ni el castigo ni la ausencia,
el perro, el mendigo,el niño,
la sangre, Palestina,
mi calle sucia,el mar podrido,
la ausencia de tus ojos,
y tu maldito incienso.
ay, no puedo,
vuelva en Agosto, ojala sin habito,
yo me rio a gritos, una puta de la esquina me sonríe,
una atea y con habito,
donde se habrá visto?
Nina Salinas
Después de mil años de andar descalza,
con los pies heridos, el corazón en la mano y la tristeza a rastras,
llego donde el cirujano del alma,
así y todo, sin pruebas,
me da dos miradas a mi negra ropa, a mis orejas y a mis uñas,
lloro y rio, rio y lloro,
escucha, me dice,
debes quitarte el habito de sor Teresa de Calcuta,
cual? que? de que habla?
debes pensar en ti,
ni puedes cargar con las cosas ajenas,
pero, pero,pero...
entonces de vuelta y me digo,
esto me va a matar,
no la enfermedad, ni el castigo ni la ausencia,
el perro, el mendigo,el niño,
la sangre, Palestina,
mi calle sucia,el mar podrido,
la ausencia de tus ojos,
y tu maldito incienso.
ay, no puedo,
vuelva en Agosto, ojala sin habito,
yo me rio a gritos, una puta de la esquina me sonríe,
una atea y con habito,
donde se habrá visto?
Nina Salinas
Grito de mujer (4)
Que miras? que ves?
solo carne?
pues no te daré
no me da la gana,
esto no es u na carnicería y lo es, en todas sus acepciones,
natural,latina, mujer,
voy mas allá del que dirán,
incluso de tu fe,
la que olvidas,
cuando te llenas de embriaguez,
de deseo,
solo puedo decirte,
que no me pongo al fuego del sol para ti,
eso ni lo sueñes.
pedazo de cabrón.
Nina Salinas
Que miras? que ves?
solo carne?
pues no te daré
no me da la gana,
esto no es u na carnicería y lo es, en todas sus acepciones,
natural,latina, mujer,
voy mas allá del que dirán,
incluso de tu fe,
la que olvidas,
cuando te llenas de embriaguez,
de deseo,
solo puedo decirte,
que no me pongo al fuego del sol para ti,
eso ni lo sueñes.
pedazo de cabrón.
Nina Salinas
lunes, 10 de febrero de 2014
Maldita hoguera
Maldita de mi maldita,
maldito de ti maldito,
era sólo verse y salir corriendo,
llegar casi atropellados y quitarse la ropa,
sin saber de nada, de nadie sin mediar palabras,
solo las justas,
entonces con cuatro lenguas me sacabas de quicio
me cubrias toda de pegajosa miel de tu enjambre,
pedias mas a gritos, a susurros a lamentos,
y perdias tu serena estatura,
entre escombros de llanto,
tu y alguien que te esperaba,
yo y alguien que agonizaba por mi,
el silencio entre los dos,
nada se dijo, nadie lo supo,
solo que habia fuego y nos quemábamos.
llevo todo de ti para siempre auque no sean
mios tus amaneceres,
grato amante, enciendes mi piel,
y no hay quien la apague.
Nina Salinas.
maldito de ti maldito,
era sólo verse y salir corriendo,
llegar casi atropellados y quitarse la ropa,
sin saber de nada, de nadie sin mediar palabras,
solo las justas,
entonces con cuatro lenguas me sacabas de quicio
me cubrias toda de pegajosa miel de tu enjambre,
pedias mas a gritos, a susurros a lamentos,
y perdias tu serena estatura,
entre escombros de llanto,
tu y alguien que te esperaba,
yo y alguien que agonizaba por mi,
el silencio entre los dos,
nada se dijo, nadie lo supo,
solo que habia fuego y nos quemábamos.
llevo todo de ti para siempre auque no sean
mios tus amaneceres,
grato amante, enciendes mi piel,
y no hay quien la apague.
Nina Salinas.
Canto al espejo
Dos lunas en silencio,
dos cuerpos esperando,
insaciable como siempre,
mordiendo con su deseo intacto,
estúpida yo creyendo su por favor,
nada, yo pedia por favor despues de
cuatro temblores y sus sutnamis,
lamiendo todo lo que hubiera a su paso
su falo caliente, sus extremas fragancias
de su abrazo, a almizcle, canela, naranjas,
el sudor era uno sólo no se sabe cuanto,
y quien bebió el agua,
sólo se que me esperaba dormir muy tarde,
muy rota de piernas y caderas desmadejadas,
cuanto añoré aquella carne salada,
agreste, prieta y achocolatada,
entre brumas y sombras se hizo el alba,
ahora lejos de aquella isla despierto fria
y sola, sabiendo que sólo fué una vez,
y para siempre nada.
Nina Salinas.
dos cuerpos esperando,
insaciable como siempre,
mordiendo con su deseo intacto,
estúpida yo creyendo su por favor,
nada, yo pedia por favor despues de
cuatro temblores y sus sutnamis,
lamiendo todo lo que hubiera a su paso
su falo caliente, sus extremas fragancias
de su abrazo, a almizcle, canela, naranjas,
el sudor era uno sólo no se sabe cuanto,
y quien bebió el agua,
sólo se que me esperaba dormir muy tarde,
muy rota de piernas y caderas desmadejadas,
cuanto añoré aquella carne salada,
agreste, prieta y achocolatada,
entre brumas y sombras se hizo el alba,
ahora lejos de aquella isla despierto fria
y sola, sabiendo que sólo fué una vez,
y para siempre nada.
Nina Salinas.
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